Un creativo apasionado, director de CortésMedia Agencia, Creativos Colombianos, PereiraPedia y del Observatorio Colombiano de Social Media. Un soñador con amor a lo que hace.
Una de las cosas lindas de tener un blog es que este sirve de lienzo para muchas actividades, como por ejemplo, ser una “plataforma de lanzamiento” para un proyecto de personal branding, ser el “altar” de los amores o ser una “letrina online” donde se depositan las cargas que no se desean llevar en el día a día por la vida.
Desde hace algún tiempo inicié un proceso de diferenciar la marca Carlos Cortés de las demás unidades de negocio de CortesMedia Agencia, lo que me permite hoy, con algo de juicio, hablar de temas que pueden no interesarle a muchos o únicamente a mi pero que forman parte de procesos que vivimos las personas y que, como un volcán, llegado su momento salen a flote y no los para ni Mandrake.
Cuando no tenemos dinero en el bolsillo, no podemos dar dinero, cuando no tenemos amor en el corazón, no podemos dar abrazos sinceros y cuando no tenemos una buena pareja al lado, no tenemos la mente y el corazón a salvo.
- Carlos Cortés -
Hoy, en un entrenamiento a Community Managers les manifestaba a los presentes que “No me gusta” el “me gusta” de Facebook porque es la posición más facilista frente a una propuesta de comunicación en esta red social (he recibido “me gusta” a los 5 segundos de publicar un post, algo que denota en algunos casos poca intención de lectura) ya que el ejercicio mental para llevarlo a cabo es muy humilde, comentar requiere otro tipo de proceso mental y tanto la decisión como la producción del contenido ameritan un mayor esfuerzo y, compartir amerita un entendimiento mínimo de cómo se afecta la reputación de quien lo hace al igual que un ejercicio de pasar por la lectura para poder recomendar con criterio.
La traición, que es la mochila que no quiero cargar más, que quiero depositar en esta fosa es, para mí una quemadura en el corazón y un pinchazo en el cerebro y, al igual que comentar o compartir en Facebok, requiere un proceso mental superior. Es probable que la comparación parezca una pelotudez pero de momento es lo que hay.
Ser ”elegido” por parte de la mujer que se ama para probar el sinsabor de la traición ruda y vulgar, contundente y atrevida, irrespetuosa y nocturna, es un malvado honor que de ninguna manera debió salir de la intención.
Así pues, un hombre desnudo en la calle en medio de desconocidos, con las miseras expuestas y el corazón ardido es la imagen del traicionado, de aquel que por no estar atento a las pequeñas señales, por no saber leer entre líneas, pierde por estar perdido, un poco de mi a su lado.
A ella, con amor pero con dolor solo le puedo decir que la vida pone las cosas en su sitio con el tiempo y de las ratas, pese a sus lágrimas de “cocodrilo” en algún momento caen picadas sus carnes en el plato de alguien.
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De las ratas, pese a sus lágrimas de “cocodrilo” en algún momento caen picadas sus carnes en el plato de alguien.